El pádel femenino actual

El pádel femenino actual

Estoy instalada en España desde el año 2001 cuando llegué para jugar el circuito profesional  y llegué a ser pareja número 1 junto Iciar Montes desde el 2002 (2003-2004 estuve retirada), 2005 al 2007 y hasta verano del 2008, cuando dejamos dos meses de jugar por problemas de salud de Iciar. También he sido campeona del mundo por pareja en Méjico 2002. A finales del 2008, sentí que ya era el momento de retirarme y así lo hice.

Soy Licenciada en Educación Física y llevo 30 años trabajando con la enseñanza (10 años en tenis y a partir de entonces con el pádel). También me he formado en Coaching  personal /deportivo y Máster en PNL.

A partir del 2009 comencé mi etapa de entrenadora con jugadoras profesionales. A través de ellas, he podido vivir la experiencia de los torneos e ir observando, entendiendo los distintos perfiles, niveles, formas de jugar y competir desde mi retirada hasta hoy

Pienso que evolucionar  es un proceso natural en la vida; todo evoluciona y se transforma, nada se queda parado. Y como es lógico, el pádel al igual que los demás deportes se ha ido desarrollando con el tiempo. Por ejemplo, si miramos partidos de futbol, baloncesto, voleibol… podemos apreciar que antes se jugaba más despacio comparado con la actualidad.

Antes de mi llegada a España, el circuito profesional ya existía, había un escenario donde el pádel se desarrollaba, existían los números unos de esa época, las parejas jugaban a su forma, con su criterio; imagino que intentando sacar el mejor rendimiento (técnico, táctico, mental-emocional, físico) de cada jugador y de la pareja.

Desde mi punto de vista, en el pádel femenino, hoy en día, hay distintos estilos de juego que se acoplan, que se adaptan a los perfiles de cada pareja o jugadora. Es verdad que gran parte de las jugadoras de hoy, utilizan la pegada y tiros agresivos para hacer  los puntos. En las primeras rondas hay una gran rivalidad, los partidos son muy competitivos y exigen de una gran preparación física a las jugadoras.

Hay  más volumen de jugadoras con mucho potencial y con posibilidad de ganar partidos. Existen muchas parejas con un perfil más agresivo pero siguen existiendo jugadoras con otros perfiles y físicos (siempre han coexistido). Cada uno desarrolla un sistema de juego acorde al cuerpo que tiene y con sus características.  Cada jugadora, cada equipo tiene que adaptarse  según sus circunstancias: altura, forma física, forma de entender el pádel, características mentales y emocionales.

Por eso pienso que el pádel en general ha evolucionado…hay muchos más jugadores en general (femenino y masculino), no solo hablando de los  jugadores profesionales, también de los jugadores amateurs, aficionados, los entrenadores, preparadores físicos, psicólogos, los medios de comunicación, todo está más especializado y en mayor proporción que en otras épocas.

Los materiales (palas, bolas, pistas)  utilizados actualmente colaboran para que el pádel sea más rápido, con más potencia. Las palas despiden mucho más que antes. Veo natural que el juego se acelere.

Es obvio que el pádel femenino ha dado un paso importante en todo lo comentado anteriormente, pero sigo pensando que los errores no forzados, los globos, la inteligencia en el juego, el conjunto que hace el equipo, el saber jugar los puntos importantes e interpretar lo que está pasando en el partido, el temple  y principalmente la presencia, la actitud en la pista del jugador siguen siendo importantísimos y determinantes,  tan fundamentales como lo fue antes.

Si observamos a las parejas que están más arriba en el ranking, podemos comprobar estadísticamente que utilizan mucho el globo como golpe para combinarlo con su forma agresiva de jugar.

Como ejemplo importante y real que confirma que cada pareja (jugadora) juega según sus características y que todos los criterios tienen cabida en el pádel femenino actual,  tenemos el resultado alcanzado el año pasado por Iciar Montes y Alejandra Salazar (2014). Iciar con sus 1,58 m de altura, sin tanta potencia y Alejandra no teniendo la pegada como su golpe principal para cerrar los puntos, estuvieron a punto de llegar al número uno del circuito.

¿Qué conclusiones podemos sacar de eso?

Mi conclusión, desde mi forma de entenderlo, es que hay que celebrar y valorar que el pádel femenino actual está en un excelente momento en conjunto, resultado de años y años de trabajo. Está como tiene que estar justo ahora. Todos los momentos son válidos, así como todos los criterios de juego son bienvenidos y tienen cabida en el pádel.

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